La jornada de trabajo en México está atravesando uno de los cambios laborales más importantes de los últimos años. La reforma que establece la reducción gradual de la jornada semanal ya es una realidad y las empresas tienen que comenzar a prepararse para adaptar sus horarios, turnos y procesos.
Si eres patrón o administras una empresa, probablemente ya te estés preguntando: ¿qué tengo que cambiar?, ¿cuándo debo reducir las horas?, ¿puedo bajar el sueldo?, ¿qué pasará con las horas extra?
La respuesta corta es que no conviene esperar hasta el último momento. Durante 2026 existe un periodo de transición que permite a las empresas y trabajadores ajustar sus procesos antes de que comiencen las reducciones anuales.
¿Qué establece la reforma sobre la jornada de trabajo?
La reforma al artículo 123 constitucional establece que la jornada laboral llegará gradualmente a un máximo de 40 horas semanales.
Sin embargo, la reducción no ocurre de golpe. El decreto establece el siguiente calendario:
| Año | Jornada semanal máxima |
| 2026 | 48 horas |
| 2027 | 46 horas |
| 2028 | 44 horas |
| 2029 | 42 horas |
| 2030 | 40 horas |
Por lo tanto, durante 2026 la jornada semanal máxima continúa siendo de 48 horas, mientras que a partir del 1 de enero de 2027 comenzará la primera reducción, a 46 horas semanales.
Esto significa que 2026 no debe verse como un año para ignorar el cambio, sino como una oportunidad para preparar a la empresa.
¿La reducción de la jornada de trabajo significa reducir el salario?
No. Uno de los puntos más importantes para los patrones es que la reducción de la jornada de trabajo no puede utilizarse como motivo para disminuir los salarios o las prestaciones de los trabajadores.
El decreto establece expresamente que la reducción de la jornada no implicará una disminución de sueldos, salarios ni prestaciones.
Esto obliga a las empresas a pensar más allá de simplemente «quitar horas». Será necesario analizar cómo organizar el trabajo para mantener la productividad y, al mismo tiempo, cumplir con el nuevo límite legal.
Patrón: ¿qué debes revisar desde ahora?
Si tu empresa todavía trabaja con esquemas diseñados para una jornada de 48 horas, este es un buen momento para hacer una revisión integral.
1. Analiza los horarios actuales
Comienza por identificar cuántas horas trabaja realmente cada colaborador.
No basta con revisar lo que dice el contrato. También es importante conocer cómo funcionan los horarios en la práctica.
Pregúntate:
- ¿Cuántas horas trabaja cada empleado?
- ¿Existen turnos?
- ¿Se trabaja los fines de semana?
- ¿Se realizan horas extraordinarias con frecuencia?
- ¿Los horarios reales coinciden con los contratos?
- ¿Existen colaboradores que permanecen más tiempo del establecido?
Esta información permitirá detectar posibles riesgos antes de implementar los cambios.
2. Revisa contratos y documentos laborales
La reducción de la jornada de trabajo también puede hacer necesario revisar la documentación con la que opera la empresa.
Es conveniente analizar contratos individuales, reglamentos, políticas internas, controles de asistencia y cualquier documento que establezca horarios o condiciones relacionadas con el tiempo de trabajo.
El objetivo es evitar que exista una contradicción entre lo que establece la documentación y lo que ocurre diariamente dentro de la organización.
3. Reorganiza turnos y actividades
Reducir horas no significa necesariamente que la empresa tenga que producir menos.
Una de las principales tareas del patrón será encontrar una distribución eficiente del tiempo disponible.
Dependiendo de las características del negocio, podrían analizarse alternativas como:
- Reorganización de turnos.
- Ajuste de horarios de entrada y salida.
- Redistribución de actividades.
- Mejora de procesos.
- Automatización de determinadas tareas.
- Eliminación de actividades innecesarias.
- Revisión de cargas de trabajo.
- Planeación más eficiente de los periodos de mayor demanda.
Cada empresa tiene necesidades diferentes, por lo que no existe una fórmula única para implementar la reforma.
¿Qué pasará con las horas extra?
Este es otro punto que los patrones deben tomar en cuenta.
La reforma también modifica las reglas relacionadas con el trabajo extraordinario y establece límites específicos.
El nuevo marco contempla que las horas extraordinarias podrán llegar gradualmente a determinados límites semanales y establece reglas para su distribución y pago. Además, se mantiene la obligación de pagar el trabajo extraordinario conforme a la legislación laboral.
Por eso, una empresa no debería intentar compensar automáticamente la reducción de la jornada ordinaria haciendo que sus trabajadores laboren más horas extra.
El objetivo de la reforma es reducir la jornada ordinaria, no trasladar las horas que desaparecen hacia jornadas extraordinarias de manera permanente.
El control de la jornada de trabajo será cada vez más importante
Uno de los cambios que deben considerar las empresas es la necesidad de contar con mecanismos adecuados para registrar el tiempo trabajado.
La reforma incorpora obligaciones relacionadas con el registro de la jornada de trabajo, con disposiciones que entrarán en vigor de manera específica a partir de 2027.
Esto representa un llamado importante para los patrones: si actualmente no tienes un sistema confiable para controlar entradas, salidas, descansos y horas extraordinarias, es momento de revisarlo.
Un registro adecuado puede ayudar a demostrar el cumplimiento de las obligaciones laborales y, al mismo tiempo, detectar situaciones que necesitan corregirse.
¿La empresa debe contratar más personal?
No necesariamente.
La reducción de la jornada de trabajo no significa automáticamente que todas las empresas deban contratar más trabajadores.
Sin embargo, algunas organizaciones podrían necesitar ajustar su plantilla dependiendo de sus horarios, operación, demanda, turnos y necesidades productivas.
Antes de tomar una decisión, conviene realizar un análisis que contemple tanto los aspectos laborales como los operativos y financieros.
Por ejemplo, una empresa con atención continua puede necesitar reorganizar turnos, mientras que un negocio con horarios administrativos podría encontrar soluciones mediante una redistribución de las horas de trabajo.
¿Qué riesgos existen si una empresa no se prepara?
Esperar hasta que llegue la fecha de aplicación de cada reducción puede generar problemas innecesarios.
Entre los principales riesgos se encuentran:
- Mantener horarios que ya no correspondan con la jornada máxima aplicable.
- Tener contratos desactualizados.
- Llevar controles deficientes de asistencia.
- Registrar incorrectamente las horas extraordinarias.
- Generar conflictos con los trabajadores.
- Incurrir en incumplimientos laborales.
- Tomar decisiones sin considerar las nuevas obligaciones.
- Tener dificultades para demostrar ante una autoridad que la empresa cumple con la legislación.
La prevención puede ser mucho más sencilla que corregir un problema después de que se convierta en una controversia laboral.
2026: el momento para preparar a tu empresa
La reforma contempla expresamente un periodo de transición durante 2026 para que trabajadores y empleadores puedan ajustar sus procesos a las nuevas disposiciones.
Por eso, este año representa una oportunidad para que los patrones hagan una especie de «auditoría interna» de su jornada de trabajo.
Puedes comenzar con una lista básica:
✔ Revisar contratos laborales.
✔ Analizar horarios y turnos.
✔ Identificar horas extraordinarias.
✔ Revisar sistemas de asistencia.
✔ Analizar cargas y procesos de trabajo.
✔ Evaluar posibles modificaciones de turnos.
✔ Revisar políticas y reglamentos internos.
✔ Capacitar al personal de Recursos Humanos.
✔ Consultar las obligaciones que correspondan a tu empresa.
La idea es llegar a 2027 con un plan, y no con la necesidad de improvisar.
¿Cómo puede ayudarte una asesoría jurídica?
Los cambios laborales pueden tener diferentes implicaciones dependiendo del tamaño de la empresa, actividad, número de trabajadores, horarios, turnos y forma en que actualmente se organiza el trabajo.
Por ello, una revisión jurídica preventiva puede ayudar a identificar qué debe modificarse y qué aspectos pueden mantenerse.
Además, contar con abogados especializados permite analizar no solamente la jornada de trabajo, sino también contratos, reglamentos, políticas internas, horas extraordinarias y otros aspectos de la relación laboral.
Si eres patrón y quieres saber si tu empresa está preparada para cumplir correctamente con la reducción de la jornada de trabajo, te recomendamos acercarte al despacho jurídico RRBS y Asociados, que cuenta con servicios de asesoría legal para empresas y puede ayudarte a revisar tus obligaciones laborales, identificar posibles riesgos y tomar medidas preventivas para proteger a tu organización.
Además, puedes conocer su Protección Jurídica Empresarial, un servicio integral y permanente que, dependiendo de las necesidades de tu empresa, incluye diversos servicios jurídicos para acompañarte en la prevención y atención de tus asuntos legales.
No esperes a que el cambio llegue para comenzar a actuar. Contacta a RRBS y Asociados y recibe asesoría para preparar tu empresa ante la nueva jornada de trabajo.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Cuándo empieza a reducirse la jornada de trabajo en México?
La reducción será gradual. En 2027 la jornada máxima será de 46 horas semanales; en 2028 de 44, en 2029 de 42 y en 2030 llegará a 40 horas. Durante 2026 existe un periodo de transición y adaptación.
2. ¿La reducción de la jornada de trabajo significa que también se reducirá el sueldo?
No. La reforma establece que la reducción de la jornada laboral no implicará una disminución de salarios, prestaciones ni otros derechos laborales de los trabajadores.
3. ¿Qué debe hacer un patrón para prepararse para la reducción de la jornada laboral?
Debe revisar horarios, turnos, contratos, controles de asistencia, horas extraordinarias, reglamentos y procesos internos. También es recomendable contar con asesoría jurídica para identificar riesgos y establecer un plan de cumplimiento adecuado para su empresa.
